Que la ansiedad no defina tu forma de comer




Que la ansiedad no defina tu forma de comer

Por: Airi de Leandro



Este es un tema que no solo aplica para la cuarentena sino para todos esos días que tenemos un ratito a solas y la ansiedad nos invade.

Si me pidieran definir la palabra ansiedad podría decirles que es cuando la mente va a mil por hora estemos solos o acompañados, de día o de noche, en el coche, cuando vamos a empezar a trabajar o antes de dormir.


Normalmente tenemos estos pensamientos al querer tener todo bajo control y nos topamos con baches sobre este camino llamado vida, pero, justo el tema por el que estamos pasando llegó a decirnos que, aunque muchas cosas estén planeadas, todo puede cambiar en segundos y está bien. Mi mejor consejo es ser resilientes ante cualquier situación.




Si debes continuar con tu trabajo y tareas, organiza un habit tracker y aprende a descansar, algunos tienen más tiempo libre que otros y si es así ¡Disfrútalo! Eres el dueño de tu tiempo, conecta con tu familia, si necesitas ayuda ¡Pídela!, si tienes ganas de llorar ¡Hazlo! No olvides ser amable contigo mismo, quererte y aceptarte tal cual eres.


Algo que también ayuda y es súper importante para disminuir la ansiedad es comprender que la vida no es una carrera, ni gana el que tiene más o hace las cosas más rápido que el otro. Y si no te sientes bien, descansa y olvídate del que dirán.


DETENTE Y RESPIRA ¡TODO ESTARÁ BIEN!




Las actividades que te pueden ayudar a disminuir el nivel de ansiedad puede ser el hacer ejercicio, meditar, pintar mandalas, cantar, correr, tejer, dibujar, cocinar o alguna actividad que te haga feliz.


Ahora enfoquémonos a la ansiedad que se nos presenta a la hora de comer.


Para esto, platicamos con Lu fundadora de la marca personal Pesos Emocionales la cual, se dedica a la intervención psicológica para la modificación de estilo de vida y el mejoramiento de la relación con la comida en personas con sobrepeso o que quieran mejorar su estilo de vida.


¿Qué hacer si durante la cuarentena solo pensamos en comer cada 15 minutos?


Como estamos en un periodo de cuarentena uno de los primeros errores que llegamos a tener es no tener una rutina o no seguir con la rutina cotidiana y esto empieza hacer que nos aburramos o que sintamos ansiedad.

Esta ansiedad contribuye a que hicimos una despensa muy grande y normalmente lo que la gente está comprando además de productos enlatados y todo esto es muchísima botana: pastelitos y este tipo de alimentos entonces no es nada más que comas cada 15 minutos, sino que también la relación que tienes con estos alimentos como botanas y todo lo que no aporta a tu bienestar.


¿Se puede comer por aburrimiento?

Sí y de hecho esto no sólo pasa en cuarentena, pasa en cualquier rutina cotidiana que puede ser laboral o escolar al sentir que no tenemos nada que hacer o que no hay un plan de acción establecido nos dirigimos a la comida porque también ha sido un aprendizaje social.

Por ejemplo: cuando vas a un restaurante en lo primero que te ponen son las cosas del centro como pan, botanita o algo mientras esperas la comida y eso es para que no te aburras entonces, empezamos a comer por eso y es algo que lo venimos haciendo de manera normalizada.


Si no es hambre entonces ¿Qué es?

Existe el concepto hambre emocional que también es conocida como ingesta emocional o actitud hacia la ingesta. Esta es la tendencia de  a ingerir alimentos, inducida por determinadas situaciones emotivas o afectivas, que han sido aprendidas a través de experiencias propias o adquiridas en el círculo sociocultural significativo.

Es decir, comemos de manera emocional o sea lo que dicta nuestra emoción es lo que vamos a comer seguramente ha pasado que llegas después de un día agotador, te encuentras muy cansada, estresada y lo primero que comes es un pan, pero ni siquiera estás evaluando si tienes realmente hambre física o fisiológica o es algo meramente emocional.


La diferencia fundamental con el hambre física es que éste llega de forma gradual Y en ocasiones vamos sintiendo también un hoyo en el estómago, mientras que el hambre emocional llega de forma repentina, sin avisar, y necesita ser satisfecha de forma rápida, generalmente con productos muy específicos y normalmente poco saludables, de ahí en parte los sentimientos de culpa posteriores.


¿Los pensamientos tienen algún efecto en el sistema inmunológico o en nuestro cuerpo?

¡Por supuesto! y no sólo los pensamientos las emociones también se ha visto desde la psicología positiva o desde la psiconeuroinmunología que tiene un efecto en nuestro sistema inmune. Y esto se ha investigado no sólo desde emociones negativas como puede ser el estrés, la ansiedad, el enojo sino también del efecto de las positivas como la felicidad, esperanza y alegría.


Al ser personas o individuos biopsicosociales no podemos separar la parte biológica de la social o la psicológica de las personas por lo tanto, todo tiene un impacto en todo, o sea, tanto en lo social tiene un efecto nosotros en el sistema inmune como el sistema inmune las emociones y viceversa.


¿Cómo mantener una buena alimentación durante la cuarentena?

Yo creo que más que una buena alimentación- porque creo que se puede ir con un nutriólogo- por el momento puedes comprar verduras y frutas, qué es lo que se está recomendando para estos tiempos ya que ayudan a fortalecer el sistema inmune.


Lo que yo recomendaría más bien es mejorar la relación con la comida y para esto aquí van unos puntos que te pueden ayudar:

 ¿Cómo me estoy dirigiendo a ella?  ¿En que momentos me estoy dirigiendo hacia ella?  El comer ¿Genera alguna emoción en mi


Cuando identificas estos tres puntos es el momento en el que puedes plantear ideas o acciones para mejorar, ya que no hay una receta mágica en la cual yo te pueda decir así vas a mejorar pues cada persona es única con diferente personalidad, diferentes fortalezas y diferente relación con la comida.


Si quiero empezar a nutrirme mejor durante la contingencia y no tengo los productos adecuados ¿Qué hago?


Pues desde esta parte como psicología en sobrepeso y obesidad sería que evaluaras y buscaras qué opciones de alimentos ricos en nutrientes te pueden aportar al sistema inmune y esto se lo puedes preguntar a un nutriólogo. Puedes también, buscarlo en fuentes de referencia especializadas en nutrición. Y a partir de ahí planear la forma en la que puedes adquirir estos productos o sea, si va a ser necesario que salgas al supermercado y si es así que tomen sus debidas precauciones y si no es en super tal vez que puedes aportar a negocios locales para que también se active la economía.



Lu preparó una guía para ayudarte a crear y a mantener los hábitos saludables que puedes obtener registrándote en este link y si quieres saber más del tema puedes escuchar su podcast aquí.





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